lunes, 19 de enero de 2009

RATAS ANTIMINAS
BBC MUNDO

Estos roedores especialmente entrenados para tareas de desminado son una de las últimas armas en la guerra del Ejército colombiano contra los grupos guerrilleros en la selva.
Las ratas son básicamente utilizadas para olfatear las minas terrestres que plantan los rebeldes para proteger sus escondites, corredores de desplazamiento y laboratorios de droga.
Las crecientes dificultades que encuentra la guerrilla para enfrentarse a los militares respaldados por Estados Unidos hace que cada vez recurran más a este tipo de dispositivo, eficiente y de bajo costo para crear un perímetro de seguridad.
Los detectores de metales son a menudo inútiles con las minas caseras construidas por la guerrilla y los perros son suficientemente pesados como para activarlas.
Colombia es la nación que padece mayor número de víctimas debidas a las minas antipersonales en el mundo, con unos 900 casos anuales, seguida de cerca por Afganistán.
Tecnología casera
Utilizando tubos de plástico para la carcaza y jeringas médicas como disparadores, las minas son difíciles de detectar y cuestan tan poco como US$15.
Y los rebeldes están desparramándolas por todos lados, no sólo alrededor de su infraestructura sino en las rutas de patrullaje de los soldados, aumentando el peligro de víctimas civiles.
Ante la falla de los métodos de detección tradicionales, las fuerzas de seguridad colombianas han tenido que improvisar nuevas estrategias para que sus expertos en explosivos puedan desactivar las trampas mortales plantadas en la selva.
Las ratas son tan pequeñas que su peso no activa el artefacto explosivo. Y una vez que lo hallan, se paran en sus patas traseras y esperan hasta recibir una recompensa por ello.
Tiempos de crisis demandan soluciones innovadoras.